Skip links
Oidor Gregorio Tovar Fachada y Cubierta

Rehabilitación de fachadas

La rehabilitación energética de un edificio para la reducción del consumo es una obra de gran envergadura que puede incluir la rehabilitación de fachadas, cubiertas e instalaciones.

Al enfocarnos en las fachadas nos encontraremos con diversos sistemas, materiales, técnicas y acabados para la mejora del aislamiento y el ahorro del consumo en edificios y viviendas unifamiliares. En el caso de los sistemas de aislamiento de fachadas por el exterior en el cual no se reduce la superficie útil y se aprovecha toda la inercia térmica para estabilizar las temperaturas y lograr la reducción del consumo.

El sistema de aislamiento térmico exterior (SATE) se basa en la colocación de planchas rígidas de material aislante mediante adhesivos y fijación mecánica cubiertas por un revestimiento de una o varias capas con diferentes acabados como puede ser un revoco o un aplacado fijados al muro existente. Los tipos de materiales aislantes de las planchas pueden ser, paneles rígidos de poliestireno expandido, poliestireno extruido XPS y lanas minerales, así también espumas y aislantes semirígidos. Los acabados varían.

Otro sistema existente son las fachadas ventiladas, la cuales contienen una cámara de aire siempre continua entre el aislamiento y el revestimiento exterior, el cual puede  estar formado por placas cerámicas, placas de piedra natural, metálicas, etc. El tipo de aislante puede ser lana de vidrio, lana de roca o poliestireno extruido. A diferencia del sistema SATE, la fachada ventilada es un sistema desmontable y reutilizable.

El SATE permite utilizar diferentes tipos de acabados con diferentes tipos de colores, así también, permite utilizar elementos decorativos para personalizar la fachada. En cuanto a colores la elección dependerá de una cuestión estética y de la consideración de las propiedades de durabilidad de dicho color, teniendo en cuenta las condiciones específicas del edificio respecto a su orientación, situación y tipo de aislante. En cuanto a la elección del tipo de acabado, no se recomiendan acabados lisos ya que no disimulan las imperfecciones.

Los tipos de acabado son del tipo proyectado, aplicado con una pistola con boquillas diferentes dependiendo del grado de rugosidad buscado; acabado fratasado, en el cual se extiende el mortero y pasado un tiempo se presiona la superficie con movimientos circulares; acabado rayado, donde el mortero es presionado con una llana para crear acanaladuras por fricción; acabado planchado, utilizando una llana lisa, y por último, acabado directo, el cual sin esperar se extiende el mortero con una llana, la rugosidad la dará el árido seleccionado.

Actualmente, existen subvenciones y ayudas públicas para rehabilitaciones de este tipo, como también la mejora en cubiertas e instalaciones. Estas mejoras pueden reducir el consumo energético en un 60% sobre el consumo actual.

Si buscas asesoramiento técnico, no dudes en contactarnos sin ningún compromiso, te aconsejaremos con la máxima profesionalidad.

¿Necesitas contactarnos? Si necesitas información o contratarnos algunos de los servicios que ofrecemos, no dudes en contactarnos.

Deja un comentario

Explorar
Arrastrar